










El informe Rubin publicado recientemente, sobre la oxidación de los aceites omega-3 de pescado y sus posibles efectos nocivos de salud, comparó la calidad de los aceites de pescado de las aguas de Noruega con el aceite de pescado crudo suministrado en el extranjero, principalmente en regiones lejanas como América del Sur y México.
Después de analizar 113 productos comprados en farmacias, tiendas de alimentos naturales, tiendas de comestibles y tiendas por internet y tras aplicar el procedimiento TOTOX (valora los niveles de oxidación), concluyeron que el nivel inferior a 26 que establece la organización internacional para los productos de aceite de pescado, solo 2 productos tenían valores inferiores (1,9 y 6), mientras que el resto de los productos superaban llegando hasta el nivel 30.
Los resultados de oxidación mostraron que la mayoría de los productos presentaban unos níveles de toxicidad inaceptables.
En la segunda parte del informe, se centraron en como diferentes grados de aceites oxidados y aceites frescos influyen en diversos cultivos celulares.